¿Qué es un puente térmico?

Los puentes térmicos suponen entre un 5% y un 10% de las pérdidas de calor de un edificio.
En Icazar Architects somos conscientes de que para lograr edificios libres de puentes térmicos, es necesario un buen diseño y planificación, prestando especial atención a los detalles constructivos y a su ejecución durante la obra.

Un puente térmico es una zona puntual o lineal de la envolvente de un edificio en la que se transmite más fácilmente el frío o el calor que en las zonas que lo rodean, debido a una variación de la resistencia térmica. Se trata de un lugar en el que se rompe la superficie aislante producido por un cambio en la geometría de la envolvente, o bien a un cambio de materiales o de resistencia térmica.

Es por ello que en todas las soluciones constructivas se tienen en cuenta los planteamientos de rotura de puente térmico, para evitar que la temperatura interior de los edificios se pierda a través de los materiales que están en contacto con el exterior.

Un ejemplo lo encontramos con las ventanas en las que se utiliza un marco de aluminio. El vidrio aislante tiene menor conductividad que el marco de aluminio y es por ello que a través del marco se pueden producir pérdidas de calor. En invierno es frecuente ver pequeñas gotas de condensación de agua sobre el marco, mientras que sobre el vidrio no se producen dichas condensaciones. Mediante la rotura del puente térmico conseguimos evitar esta pérdida de calor, lo que consiste en evitar que la cara interior y exterior del marco tengan contacto entre si, incluyendo perfiles con un doble laminado uno exterior y uno interior, colocando entre ambos perfiles un material no conductor, evitando así la transmitancia térmica entre el ambiente exterior y el interior.

Con la rotura del puente térmico conseguiremos:
Ahorrar energía, mediante el cual obtendremos un ahorro económico y también un descenso en las emisiones de CO2.
Que el perfil del interior de la casa tenga una temperatura más elevada que la exterior, evitando así la aparición de condensaciones de agua interior en los perfiles. La posibilidad de tener perfiles bicolores, diferentes en el interior o exterior del edificio.
El cumplimiento del Protocolo de Kyoto y también del Código Técnico de la Edificación, que obliga a que los cerramientos de aluminio sean con rotura de puente térmico.

Los lugares donde encontramos puentes térmicos son:
Las ventanas: hace años que las ventanas vienen con rotura de puente térmico, pues han incorporado un material no conductor entre la cara interior y la exterior de la ventana. Pero si hace tiempo que tienes las mismas ventanas, es probable que no tengan la rotura de puente térmico y sean un foco importante de pérdida de calor, además, si el vidrio de tu ventana no es doble, tienes automáticamente un puente térmico que hará que la eficiencia energética de tu casa, no sea lo eficiente que debería ser.
Los pilares: en los edificios antiguos es habitual encontrarse pilares embebidos en un muro en contacto con el exterior, cortando el aislante de la fachada, en el caso de que haya aislante.
Los forjados: del mismo modo que sucede con los pilares, es habitual encontrarse forjados con que el canto está situado casi en el exterior de la fachada, cortando el aislamiento.

¿Cómo podemos detectar los puentes térmicos?

Tenemos tres métodos para localizar los puentes térmicos, inspección visual, mediante termografías o con cálculos numéricos.

Inspección visual
Este método no es muy fiable, pero en muchos casos es suficiente, sobre todo en el caso de las ventanas, donde simplemente con colocar una mano sobre las ventanas, o al observar presencia de condensaciones sabremos que existe un puente térmico.

Termografías
Mediante este sistema podemos conocer los puntos más sensibles de la envolvente de un edificio, sin tener que realizar catas para ver cómo está construido.
Las pruebas se realizan con cámaras termográficas que nos ofrecerán una serie de imágenes que mostrarán con claridad por donde pierde calor el edificio.
Este sistema es además perfecto para reformas o rehabilitaciones energéticas ya que al tomar termografías antes y después de la obra se podrá medir significativamente el ahorro energético.

Cálculos numéricos
Si lo que buscamos es tener un edificio de consumo casi nulo o pasivo, hay que ir más allá de las termografías y se van a tener que llevar a cabo unos programas de cálculo que nos darán unos resultados mucho más fiables.
Gracias a programas como LIDER, CYPECAD MEP o ECODESIGNER STAR juntamente con la tecnología BIM, se puede calcular el comportamiento térmico global de la envolvente del edificio.

Lo mejor para evitar un puente térmico es saber como se debe ejecutar la construcción de cada elemento del edificio, por ello el Código Técnico de la Edificación nos aporta una serie de detalles constructivos en los que se distingue claramente como proceder en cada caso.